Estas son nuestras últimas horas en Buenos Aires. Hemos pasado 5 días en esta estrepitosa ciudad que en algunos momentos recuerda a la antigua Barcelona de hace 15 anos con sus pomposos edificios o los antiguos comercios de toda la vida y en otros, pareces metido en medio del caos y el bullicio de cualquier ciudad italiana.

Lugares imprescindibles de Buenos Aires: las calles de Caminito en la Boca, el barrio de Palermo, cementerio de la Recoleta, el mercadillo de San Telmo los domingos, librería Ateneo, Café Tortoni y excursión a Tigre.

Buenos Aires es una ciudad enorme, tanto en km2 como en número de habitantes y tiene una diferenciación clara entre barrios. Podías estar caminando por la calle más pija del mundo y de repente tras cruzar una calle, llegar a una zona en la que mejor que no estuvieras solo de noche. Así que es útil informarse o preguntar a cualquier persona antes de visitar según que zonas.

Un claro ejemplo de esto seria la súper turística zona de Caminito en el barrio de la Boca. Caminito son 2 calles literalmente que construyeron los antiguos inmigrantes y que pintaron de vivos colores y que ahora están llenas de restaurantes y tiendecitas de artesanías mas en las que tienen mas souvenirs que otra cosa. Es muy bonito, pero solo si estas dispuesto a soportar que te acosen a cada paso disfrutaras de este barrio tan pintoresco. Si vas allí es recomendable que accedas en autobús o taxi y que no te muevas de las 4 calles principales. Nosotros fuimos en autobús y pudimos apreciar que las chavolas estaban sorprendentemente a 3 cuadras de la zona hecha exclusivamente para la caza y captura del turista.

Para disfrutar de un apacible paseo sin agobios el barrio de Palermo es ideal con sus tiendecitas de moda y diseño abiertas hasta bien entrada la tarde. Los restaurantes y demás locales en este barrio también tienen mucho glamour, y vale la pena pasar una tarde entrando de tienda en tienda y visitando algunos mercadillos de diseño o entrando a tomar algo en alguno de los numerosos locales. El centro de todo esto es la Plaza Cortazar o Serrano como la llama todo el mundo.

Otra visita indispensable es el cementerio de la Recoleta, donde esta enterrada la creme de la creme de Buenos Aires. Entre un laberinto de preciosas esculturas y mausoleos que podrían parecer salidos de cualquier museo se encuentra enterrada Eva Perón en un mausoleo familiar que la verdad, se queda corto comparándolo con los demás. Justo al lado del cementerio se encuentra la iglesia Nuestra Señora del Pilar, también muy bonita de visitar.

Los domingos no hay que perderse el mercadillo del barrio de San Telmo. Es uno de los mercadillos con más encanto que he visto nunca. Sobre una plaza llamada Plaza Dorrego llena de puestos donde se puede comprar cualquier tipo de antigüedad. De esta plaza nacen algunas calles que intercalan bonitas tiendas de antigüedades con sus patios interiores que debían ser antiguos caseríos y pequeños restaurantes o confiterías de toda la vida. Si se sigue paseando a lo largo de la calle Defensa partiendo de Plaza Dorrego encontraremos un mercadillo de artesanías (esta vez de verdad) donde se pueden comprar todo tipo de cosas a muy buen precio a la vez que disfrutas de un apacible y tranquilo día de domingo.

Como lugar curioso y con muchísimo encanto hay que ir a la librería Ateneo en el numero 1860 de la calle Santa Fe. Este local era antiguamente un teatro barroco y luego un cine, para pasar ahora a ser una de las más bonitas librerías de Buenos Aires donde es posible ojear cualquier libro sentado en alguno de los antiguos palcos.

Por supuesto no nos podíamos ir de Buenos Aires sin intentar asistir a algún show de tango o milonga. Aunque es una tradición que cada vez esta más en desuso, la gente dice que el tango lo bailaban sus abuelos y que no es un baile muy practicado entre los jóvenes. Al final fuimos a una milonga en uno de los lugares más conocidos de la ciudad La Confitería Ideal. Pero fue un autentico fracaso salvo los 5 minutos en los que bailo la profesora de tango con su compañero que la verdad fue espectacular. El resto de la noche fue un espectáculo totalmente aburrido y sin interés donde los 4 que salían a bailar eran asalariados de la sala que seguramente hacían ese trabajo en sus ratos libres. Quizás el hecho de que fuera un lunes no influyó positivamente. Al menos fue barato (4 euros por persona) gracias a un descuento de esos que te dan por la calle y pudimos disfrutar tomando algo en ese impresionante salón barroco con sus lámparas y sus ventiladores de principios de siglo.
Si alguien quisiera ir a ver tango a nosotros nos recomendaron ir al Café Tortoni, donde hacen un show todas las noches y se tiene que reservar porque es un lugar muy pequenito e intimo. No lo llegaremos a saber porque se nos quitaron las ganas con la cutre milonga que fuimos a ver, pero seguro que será mil veces mejor que la Confitería que tenia de todo menos Ideal.

Para salir del caos de Buenos Aires hicimos una pequeña excursión a Tigre, un delta que esta a 1 hora en tren del centro de la ciudad. Es un lugar lleno de islas separadas por canales de agua donde vive la gente y es posible tomar un barquito que te deje en alguna de las islitas para pasar una apacible tarde de picnic o comer al sol en alguna terracita al lado del agua.

Y eso es todo amigos, solo es un resumen de lo mas destacado que hicimos. En breve sale nuestro autobús (omnibus, como llaman aquí) hacia Puerto Iguazú desde donde escribiremos nuestro próximo post. Vamos a pegarnos 16 horas de trayecto para ahorrarnos los 300 euros por persona que costaba el avión que hacia el mismo trayecto en 2 horas. Por 35 euros cada uno tendremos un asiento cama con azafata incluida en un súper autobús argentino. Que le haremos, no es Ryanair pero al menos te dan de comer.

Precios de referencia: La media diaria es de 46 euros para 2 personas sin incluir alojamiento por que estábamos en casa de Fran, que muy amablemente nos hospedó durante esos días. Las comidas oscilaban entre 25 pesos (5,8 euros) de un menu ejecutivo de mediodía por persona a un asador con menu completo por 97,5 pesos (22 euros).  Tomarte un cafe con leche en un lugar “pijin” acompañado de bollería casera, y vasito de gaseosa y pastitas de regalo costaría 14,20 pesos (3,3 euros). Un billete individual de un solo viaje de metro o de autobus vale 0,90 pesos (0,20 euros). Todos estos precios son aproximados y al cambio actual de 1 euro = 4,31 pesos.