Por primera vez navegamos hacia los glaciares Balmaceda y Serrano que se encuentran cerca de Puerto Natales, ubicados en el Parque Nacional Bernardo O’Higgins. La región ofrece muchas posibilidades, pero para comenzar hemos contratado una navegación de unas 7 horas cruzando el canal Señoret, el fiordo Última Esperanza y arribando hasta los 2 glaciares.
La ruta requirió casi 4 horas de ida, pero por el camino, tuvimos suerte e hizo un buen día así que disfrutamos de un paisaje espectacular, donde las aguas reflejaban de nuevo todas las nubes y montañas, haciendo de la navegación una delicia.
Los primeros avistamientos consisten en varias colonias de cientos de cormoranes que nidifican en los acantilados de la punta “Barrosa”, interesante como curiosidad, pero la distancia es muy grande, así que con suerte puedes ver algunos volando de cerca, y contemplar su precioso contexto.Poco después se pueden avistar algunas colonias de lobos marinos, solo que nosotros no llegamos a verlos, quizás estaban muy lejos, en cualquier caso, no es el fuerte de la ruta.
Siguiendo el camino, se vislumbran las espectaculares Torres del Paine, a una gran distancia, pero que nos dejaron un increíble sabor de boca, ya que mañana vamos a ir a verlas más de cerca, y sinceramente, desde lejos no te dejan indiferente.
Continuando con el avistamiento de especies locales, nos aproximamos al los acantilados de los Cóndores, donde suelen vivir una veintena de ejemplares y pudimos observar planeando sobre nosotros a muchos metros de distancia. También los fuimos viendo más adelante, en los glaciares, desde lugares más cercanos, en ocasiones es posible verlos muy de cerca.
Es entonces cuando llegamos al majestuoso glaciar y monte Balmaceda, con una altura de 2035 metros, este glaciar es realmente impresionante y de unos colores muy azulados debido a la acumulación de oxigeno que alberga en su interior. Las partes más blancas y porosas, son las que acumulan más años de antiguedad. Es un espectáculo muy hermoso y a la vez muy triste, puesto que se puede apreciar como el glaciar se encuentra en fase de retroceso debido al calentamiento global. Hace 20 años, este glaciar descendía al nivel del mar y ahora podemos apreciar como una gran parte ha desaparecido. Dejando clara evidencia de la herida provocada por el hombre, la alta velocidad de retroceso quedó confirmada en nuestras conciencias.
Para finalizar nos acercamos en un bote pequeño con 14 personas al glaciar Serrano, esquivando suavemente los grandes y calmados témpanos de hielo que flotaban a la deriva hasta alcanzar una proximidad impresionante al glaciar. A diferencia con el anterior, el Serrano, es aún más puro y frío, alcanzando el nivel del mar y siendo aún más grueso y profundo. Los grandes bloques de vibrante hielo azul con formas afiladas alcanzaban hasta 20 metros de altura. Era como si fuéramos unos intrusos que nos habíamos colado en un mundo blanco y azulado sobre verdes aguas heladas. La temperatura descenció al menos 6 o 7 grados en segundos cuando nos acercamos a los pies de este inmenso fenómeno natural que descendía desde las cumbres la montaña. Imperdible y al parecer muy diferente a lo que se puede ver en el glaciar Perito Moreno.
En el regreso, nos detuvimos en una estancia muy agradable a comer asado y así no morir de hambre, ya que después de 5 horas casi nos comemos los bloques de hielo.
Precios de referencia:
Navegación a los glaciares y asado: 57000 pesos chilenos (1 euro = 860 pesos chilenos)
Bote zodiac al glaciar Serrano: 8000 pesos.







2 usuarios han comentado...
Suscribirse comentarios rss o deja un TrackbackEs fantastico todo lo que estais visitando, naturaleza en estado puro o “casi” puro.
P.D. Encuentro a faltar comentarios sobre las personas que habitan esos lugares.BESOS..
biennnnnnnnn estais hecho unos reporteros fantasticos desde aqui desde la pantalla podemos seguir este fantastico viaje con todas incidencias que tambien nos relatais en todos sus pormenores venga suerte y hasta la proxima jornada besos desde granollers
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