Ya fue por mala información o desconocimiento de un lugar fuimos a parar unos días a un pequeño pueblo en medio de Chile llamado Chillán. Era un lugar que prometía mucho por sus famosas termas desde donde también se podían tomar baños termales y enfangarte un poco en medio de la montaña completamente gratis. Y desde ahí, tomar un telesilla que te deja en el cráter de un volcán. El pueblo también destaca por tener el mercado de artesanía más grande de Chile.

El caso es que aprendimos que antes de llegar a un lugar hay que asegurarse que se podrá hacer y ver todo lo que ofrece o sino mejor no arriesgarse.

Para empezar llegamos a las 7 de la mañana de un domingo día de las elecciones municipales chilenas en el que el único bus a las termas (que están a 80km del pueblo) salía a las 7.50 desde otra estación de bus en la otra punta del pueblo y el resto de establecimientos en el pueblo estaban cerrados por las elecciones durante todo el día incluido el mercadillo de artesanías. Así que después de llegar a un hostal y perder nuestro bus por no haber preguntado a qué hora salía y ser tan inocentes de pensar que saldrían barios durante todo el día intentamos pasar como pudimos el día en un pueblo completamente muerto.

Al día siguiente conseguimos tomar a las 7.50 el bus que te llevaba a las termas, pero sorpresa, la línea que te deja en las mismas termas solo funcionaba los fines de semana, así que como solución nos dijeron que caminásemos los 6km que faltaban o hiciéramos autostop. De echo ese día hicimos más autostops de los que nunca habíamos hecho. Pero al final conseguimos llegar sin problemas. Lo malo fue que las termas estaban medio en obras, el camino para llegar a las termas en la montaña en muy mal estado y el telesilla estaba cerrado por encontrarnos fuera de temporada, así que un poco decepcionados decidimos pagar los 3000 pesos que costaba la entrada al parque de aguas de las termas y disfrutar entre montañas de un agradable baño termal ya que no se podía hacer otra cosa más. A las 5 volvimos a bajar al pueblo (Las Trancas) desde donde salía el único bus del día de vuelta a Chillán.

Al día siguiente fuimos a conocer otro punto que la guía nos recomendaba de Chillán justo antes de tomar el bus camino a Santiago: el mercado de artesanía más grande de Chile. Al final resultó ser un mercado de artesanía más o menos grande (pero dudo que sea el más grande del país), donde se vendían muchos complementos para los guasos, los vaqueros chilenos, que parece ser que aún acuden a ese mercado a comprar parte de sus atuendos. Aunque lo que más nos gustó fue como siempre el mercado de pescado, verdura y carne, muy auténtico.

Precios:
Piscinas al aire libre de las Termas de Chillán: 3.000 pesos.
Bus de Chillán a las Trancas: 4.500 pesos