
Después de llegar a San Pedro de Atacama y maravillarnos por las casas de adobe y paja, nos dimos un paseo por las agencias de turismo que organizan excursiones por la zona. Siendo sinceros, unos chicos alemanes y nuestra amiga francesa Claire habían recibido recomendaciones de la agencia Cosmo Andino, así que como no disponíamos de mucho tiempo, fuimos directos allí y contratamos varias excursiones. La oferta es infinita pero hay que ir con mucho cuidado, pues son muchos los operadores y es muy fácil encontrarse con grupos de 30 personas visitando el mismo lugar natural que tu. Esta agencia al parecer y en la realidad, hacia las visitas en algunas regiones alternativas y en horarios diferentes para procurar una mayor tranquilidad y grupos más reducidos.
A la hora de la verdad, no se si eso se nota mucho, pero como se trata del desierto, por mucho que quieras, no vas a tener otra opción que contratar a una agencia para acceder a lugares recónditos donde por tu cuenta no durarías mucho, a no ser que seas Laurence de Arabia.
Valle de la muerte y de la luna:
Una vez en camino, la primera excursión fue hacia el Valle de la muerte, donde apreciamos el proceso de las rocas y los valles de arena y piedra. El guía nos mostró el camino, practicando algunos mini trekkings muy atractivos, donde disfrutamos del paisaje desértico y caminamos en varias crestas de dunas de arena. Más tarde incluso realizamos 2 descensos a pie descalzo por 2 dunas de arena gigantes de 200 metros, viviendo una experiencia increíble en la naturaleza más árida que jamás había sentido anteriormente.
Prosiguiendo el día de excursión proseguimos el camino por un cañón de sal y arcilla, donde podíamos oir el crujido de la sal al contraerse con el enfriamiento del atardecer. Parecía que las paredes de roca y sal iban a derribar ante nosotros.
Para finalizar ese día de excursión nos fuimos al Valle de la Luna para ascender a una duna gigante que hoy en día no se puede cruzar debido al aumento de turismo. Una vez en lo alto de la luna, recorrimos un sendero de rocas hasta el mirador del valle. Allí esperamos pacientemente el atardecer del sol, sintiendo los vientos de arena y los cambios de color variados sobre el cordón montañoso de los Andes. Naranjas, rojos, granates, azules, violetas, rosas y muchos más nos dejaron boquiabiertos haciendo sacar humo a todas las cámaras de fotos del lugar.
Socaire y lagunas altiplánicas:
El segundo día de excursión fuimos a visitar el salar de Atacama Socaire, concretamente la Laguna de Chaxa y la reserva nacional “Los Flamencos“. Allí conocimos la formación del salar y como la presencia del agua en el subsuelo es de vital importancia para las lagunas cercanas al salar. Es en este lugar donde los flamencos vienen a alimentarse de pequeños microorganismos acuáticos, se pueden pasar hasta 11 horas seguidas filtrando el agua para conseguir el alimento que les dota de ese color rosado y rojizo tan hermoso. En aquel día la presencia de flamencos era escasa y la bandadas mas numerosas se encontraban algo más lejos, a pesar de eso, la puesta escénica era de gran belleza, y de vez en cuando pudimos apreciar algunos vuelos de varias decenas de ejemplares sobre nuestras cabezas.
Siguiendo la visita por las lagunas altiplánicas, descubrimos la Laguna Miñique, Miscanti y disfrutamos de las vistas de 2 grandes volcanes, el Miscanti y el Chilique. En esa región los contrastes eran maravillosos, grandes llanuras de vegetación árida chocaban con lagunas de colores vivos que daban vida a especies como aves, zorros y camélidos como la Vicuña, que vimos en varias ocasiones moviéndose en grupo por las laderas.
Para finalizar la excursión nos desplazamos a la población de Toconao, un lugar de campesinos, para conocer la plantación de Kinoa y su forma de vida realmente humilde rodeada de creencias religiosas e indígenas. La gran mayoría trabajaba la tierra masticando coca todo el día para resistir las dificultades de altura y ser más eficiente en las tareas.
San Pedro de Atacama:
Entrando en detalle en cuanto al pueblo de San Pedro, se pueden realizar algunas actividades como visitar el museo arqueológico que cuenta con una colección de aproximadamente 380.000 piezas, puedes visitar la iglesia del pueblo construida con madera de cacto, también te puedes perder por el gran número de restaurantes típicos, salas de baile y bares de copas. La calle Caracoles es una de las más concurridas y allí puedes respirar el ambiente amigable y agradable del pueblo.
Siendo realistas, el pueblo roza el carácter de Disneylandia, la única diferencia es que aquí las casas de adobe son reales y existe una historia real del pueblo. Por desgracia, la gran masa de turismo sobre la región ha transformado la fisonomía del pueblo, haciendo que crezca de forma desmesurada sin respetar en ocasiones la estética original. Por suerte, el centro más antiguo, se conserva tal y como era, haciendo la visita imprescindible para todos.
Por lo que refiere a la gente del pueblo, se percibe un alto nivel de inmigración Boliviana, incluso, se puede notar en las artesanías que se encuentran a la venta, y todo tipo de empleados de hostelería y colmados. Así que no os den gato por liebre. A pesar de todo, no debemos olvidar que antiguamente la gran parte de la región de Atacama pertenecía a Bolivia antes de las guerras del pacífico.
Precios de referencia:
Excursión al Valle de la Muerte y al Valle de la luna: 7500 pesos chilenos
Excursión al salar de Atacama y lagunas altiplánicas: 32000 pesos chilenos
Enlaces de interés:
http://www.flamencosandinos.org/flamencos.asp
http://www.sanpedroatacama.com/







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