
Nuestro objetivo principal en este parque nacional era visitar el arco natural más grande del mundo, el Rainbow Arch, ubicado en el mismo interior del cañón. El único acceso posible era navegando por el lago para alcanzar el lugar remoto donde se encuentra. Tristemente no pudimos verlo, por que llegamos a finales de año y todas las compañías de alquiler de barco estaba cerradas. Solo había una disponible que te alquilaba el barco pero era imprescindible tener el remolque para trasladar el barco al muelle.
En definitiva, nos contentamos mirando las fotos del arco y fuimos a visitar el Antelope Canyon, dentro del mismo parque nacional de Glen Canyon.
Este lugar es un sitio que recibe miles de visitas semanales, pues se encuentra en un punto estratégico, donde los materiales que lo forman son de una dureza relativamente parecida al yeso o la arcilla. Su forma es debida a la erosión de las aguas que han formado sus paredes gracias a las multiples corrientes de agua que han pasado violentamente por su interior a cada inundación o lluvia torrencial. Es posible caminar en su interior, pero solo se permite hacerlo acompañado de un guía que te lleva en 4×4 hasta la misma boca del cañón. La visita en su interior dura aproximadamente 1 hora, y el guía te va explicando la historia del cañón. La luz entra en su interior de forma casi mágica, provocando colores brillantes y de varias gamas. Las formas de las paredes son todas ellas muy orgánicas y tienes la sensación de estar en la garganta de un monstruo gigante.
La historia es muy trágica si nos remontamos al 1997, cuando una inundación repentina sorprendió a un grupo de visitantes y a su guía en el interior de este cañón. El agua se presentó por sorpresa filtrándose en su interior en cantidades de miles de litros por segundo, provocando una mezcla muy espesa con las paredes arcillosas. El agua adquirió en segundos una consistencia tan fuerte que se llevó todo lo que había a su paso, solo se salvó el guía. En cualquier caso hoy, después de esa tragedia no se organizan visitas sin antes conocer el estado meteorológico del día.
Descubriendo más lugares de interés en este parque nacional, fuimos a ver el “Horse Shoe“, otro cañón más en la lista, pero de carácter muy especial, pues su forma crea en un momento dado la silueta de una herradura gigante de caballo. Sintiéndonos en lo alto de la herradura, puedes ver la forma de una “U” gigante a tus pies. En su interior, en lo más bajo, un río fluía en su interior.
También dentro de la zona, pudimos visitar la presa del Glen Canyon, al parecer la más ancha de Estados Unidos. Aprovechando la fuerza del agua acumulada en el Glen Canyon, la presa alberga una central hidroeléctrica y genera energía para miles de habitantes de la región. Nunca antes había visitado una presa, y debo reconocer, que me pareció muy impresionante como el hombre puede a veces aprovechar un entorno natural usando su ingenio. Miles de toneladas de cemento armado fueron necesarias para construir la presa, el material suficiente para asfaltar unas cuantas veces una carretera de la tierra a la luna.
Precios:
Visita al Antilope Canyon por persona: $35 (precio pareja)
Enlaces de interés:
Suceso en Antelope Canyon
Foto del Rainbow Arch
Página Oficial del Rainbow Bridge National Monument







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