A unos 45 minutos de Santa Fe se encuentra la pequeña joya de New Mexico. Taos pueblo es una pequeña población compuesta por el nuevo pueblo y el antiguo con casas hechas íntegramente de adobe y lleno de tiendas de artesanías indígenas de las más auténticas (y caras) que hemos podido encontrar en EEUU. La artesanía estrella de Taos es el tambor.

El nuevo Taos pueblo es un lugar bastante caro y pijo pero vale la pena pasearse por sus calles y mirar las bonitas tiendas, sin comprar claro… Pero la zona más auténtica está a unos pocos km a las afueras, que es donde está el antiguo pueblo de Taos, el más carismático, donde aún viven familias de indios y donde algunos tienen sus negocios de artesanías hechas por la familia.

Cuando nosotros estuvimos había caído una intensa nevada y estaba todo cubierto de nieve. ¡Impresionante! Había gente con palas subidos a los tejados quitando la nieve porque había peligro de derrumbe por culpa del peso. Es un pueblo pero hay que pagar entrada y pase de fotografía si se quieren hacer fotos. Nosotros tuvimos suerte y como siempre, llegamos un poco tarde, justo cuando se cerraba la taquilla así que nos dejaron pasar gratuitamente con la condición de que no hiciéramos fotos…y como podéis comprobar en la sección de fotos lo seguimos al pie de la letra… bueno, vale, quizás se nos escapó un poco el dedo y fue a parar al disparador de la cámara sin querer…

Otro lugar que no hay que dejar de visitar es la antigua iglesia de Taos, San Francisco de Asis. Una bonita iglesia y gran construcción hecha también de adobe. Es sorprendente cuantas cosas se pueden hacer con barro! Cuando llegue a Barcelona me compro el Alfarinova y me pongo manos a la obra con mi nueva casa! :D

No podíamos dejar Taos pueblo sin visitar una fábrica y tienda de tambores hechos a mano con piel y madera. Ahí vimos tambores enormes, preciosos y carísimos. Todo a la vez. El mejor fue uno que debía medir como 2m o 3m de ancho por 1m de alto, que sonaba de forma espectacular y el precio también era algo espectacular: unos 7.000 dólares.

Y cuando abandonamos Taos pueblo encontramos uno de esas sorpresas que te hacen sentir realmente pequeño: el Gorge Bridge. Un impresionante puente/carretera que atraviesa un gran cañón donde fluye el Rio Grande. Lástima que estuviéramos a -15ºC que sino hubiéramos hecho algunas fotos más. Pero no es muy agradable que se te congelen los dedillos, así que nos volvimos rápidamente al coche para continuar el viaje ya sin nuestros amigos, puesto que llegado a este punto y viendo que no íbamos a tener tiempo de verlo todo tranquilamente decidimos separarnos de ellos.

Y como curiosidad diré que durante ese viaje en coche en un lugar que por su nombre invita más al calor que al frío, esa misma noche, fue la más fría de nuestras vidas, donde el termómetro del coche llegó a alcanzar la friolera de -23ºC. Adjuntamos foto de prueba con -22ºC que es un número más bonito. Suerte que el sheriff que encontramos en una gasolinera de la Española ya estaba acostumbrado a esas altas temperaturas y muy amablemente nos dejó subirnos a su coche y hacernos algunas fotillos de esas que mooooooolan.