Fuimos a visitar la población más al sur dentro de nuestra ruta en la provincia de Yunnan, concretamente Dali, igual que Salvador Dalí pero sin el acento y sin bigotes.

La ciudad antigua en si misma se encuentra en unas condiciones no muy atractivas, excesivos comercios de souvenirs para chinos y un gran numero de casas en mal estado han convertido el casco antiguo en un lugar evitable.

Lo mejor del casco antiguo son algunos edificios concretos que se encuentran dispersados en diversos puntos, con lo cual, organizando bien los pasos, es posible hacer una ruta aceptable, pero por el camino, nos ofrecen comida, marihuana o servicios turísticos a “grito pelao”.

Sin duda lo mejor de Dali, es el Parque de las tres Pagodas, un lugar magnífico a 5 minutos en autobús desde el centro de la ciudad. Es recomendable tener algún carnet de estudiante verdadero o falso como el nuestro, pues la entrada cuesta 120 Yuanes, y con descuento de estudiante te cuesta 60 Yuanes menos.

El lugar puede llevarte unas 3 horas o más en verlo entero, pues aparte de las 3 pagodas al comienzo del lugar, puedes seguir ascendiendo durante un sin fin de niveles templarios, donde a cada nivel, existe un templo central y dos laterales, con sus respectivas imágenes de Budha, y demás deidades.

Lo único que se puede decir a parte de que el lugar es impresionante, es que se encuentra en un estado excesivamente nuevo y restaurado, tanto que pierde el encanto de su supuesta antigüedad.

En relación a los visitantes, es mejor cargarse de paciencia, pues decenas de chinitas van paseando con sus paraguas para evitar que el sol les queme sus delicadas caritas amarillas, con lo cual, hacer una foto sin que salga un multicolor paraguas del tamaño de africa resulta algo complicado.

Una vez vistos estos dos puntos imprescindibles del lugar, es recomendable escapar de la ciudad e ir a ver el templo (ahora no recuerdo el nombre) ubicado en una montaña vecina donde mediante un teleférico, se puede acceder al lugar y disfrutar de unas supuestas maravillosas vistas, que nosotros no vimos al disfrutar de un clima bastante adverso.

Por otro lado existe un pueblecito antiguo a unos 20 minutos en autobús de Dali donde es posible ver la arquitectura de la ciudad de Dali en unas condiciones más restauradas, casitas blancas llenas de pinturas antiguas en sus fachadas y calles adoquinadas con canales de agua y jardines de piedras blancas, todo muy “zen”.
De nuevo por desgracia al mal tiempo no fuimos, solo pudimos verlo en el autobús desde Lijiang a Dali, por el camino, y hacernos una muy breve idea de lo bonito que era.

En cualquier caso, con un poco de mejor tiempo, la zona que rodea a Dali ofrece actividades fantásticas, y a pesar de no haberlas disfrutado todas, el Parque de las tres Pagodas merecía la pena.