Después de haber recorrido unos 6 mil kilómetros en un Rover 416 del 1996 que nos ha dado un servicio impecable por las dos islas, en carreteras asfaltadas y en carreteras de graba, llegamos a Christchurch con la tímida pero rotunda intención de vender el coche a un particular o en un mercado de vehículos [...]






